Como las horas y los días y las semanas, los meses, los años y la infancia se pasan volando le propuse a mi hija hacer un herbario con las plantas y flores que cada estación renueva en el jardín.
La matera sirvió como canasto y unas enciclopedias antiguas como prensa improvisada (ya conseguiremos una). Llevaremos un diario de recolección escrito a cuatro manos y buscaremos información sobre el nombre científico y popular de las plantas, registrando y tal vez dibujando los pájaros e insectos que las visitan.
Es un proyecto ambicioso pero tal vez posible para compartir una actividad juntas los fines de semana. ![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
Pronto les contaremos más!









Deja un comentario