En ocasión del acto central del Encuentro con el Patriarca, realizado en la Meseta de Artigas, tuve oportunidad de conocer a otros descendientes del Prócer.
Se trata de José Gervasio Dalmao y su hermana Elena, quienes son descendientes en quinta generación de José Gervasio Artigas en su unión con Melchora Cuenca.
Hace dos años pude conocer un pueblito ubicado en el límite entre Paysandú y Salto, llamado Paso del Parque, de donde son originarios los Dalmao. Allí hay un museo y el cementerio de la familia Dalmao. Tengo anécdotas varias de ese viaje, que en cualquier momento compartiré.
La que sigue es la entrevista que realicé a José Gervasio Dalmao hace una semana y que fue publicada en diario El Telégrafo.

José Gervasio Dalmao tiene 76 años y no falla. Cada año viaja desde Salto para participar en el Encuentro con el Patriarca. Es descendiente en quinta generación de José Gervasio Artigas y Melchora Cuenca. Esta vez participó acompañado de varios familiares que también vivieron la emoción del acto en la Meseta.
«Me siento orgulloso al ver tanta gente en este lugar y ser siempre tan bien recibido. Tendría que venir mucho más a este lugar porque mi tatarabuelo, Santiago Artigas, nació en 1816 a menos de un kilómetro de aquí, en el pueblo de Purificación. También en ese lugar nació Ana Vallejo, con quien se casó Santiago en Paysandú. De ellos nacieron Fidela Artigas, quien a su vez contrajo matrimonio con Donato Dalmao, padre de mi abuelo, José Antonio Dalmao Artigas», historió.
Respetuoso y de hablar pausado, simpático y de trato amable, José Gervasio Dalmao nació en Paso del Parque, donde concurrió a la Escuela N º 57, que hoy lleva el nombre de «Coronel Santiago Artigas».
Al preguntarle qué decían sus compañeros de infancia respecto a su ascendencia directa del Prócer, sonrió para luego contestar: «no decían nada, no los asombraba en absoluto porque todos los alumnos de la escuela éramos descendientes de Artigas», dijo.
«Las asombradas eran las maestras cuando recién llegaban», bromeó. Este hombre, que afirma no desconocer «ninguno de los trabajos de campo» porque a todos los realizó en alguna época de su vida, también estuvo durante más de tres décadas ligado a los caballos, puesto que fue compositor y jockey. Ahora, ya jubilado, dice tener recuerdos muy lindos de esa época, así como de los diversos lugares entrerrianos donde también ha vivido.
Dijo también que seguirá participando en el Encuentro con el Patriarca y que le produce mucha emoción y orgullo esta conmemoración. Saludado por todos, don José Gervasio fue uno de los últimos en bajar de la Meseta una vez finalizado el acto.
Hasta los blandengues que participaron este año —dos de ellos sanduceros— posaron junto a él al finalizar la jornada, despidiéndose luego con un apretado abrazo.







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